Bobby Travis · NASCAR/IndyCar-Korrespondent
Kyle Larson no dejó dudas sobre quién tenía el auto más rápido en el Hollywood Casino 400 de Kansas, aunque Chase Briscoe le propició algunos momentos de emoción en la fase final.
Kyle Larson se llevó el domingo el Hollywood Casino 400 en el óvalo de 1,5 millas del Kansas Speedway, estableciendo un nuevo récord de circuito: lideró 235 de las 267 vueltas, más que cualquier otro piloto anteriormente en Kansas. Fue su segunda victoria de la temporada 2026 y su cuarto éxito en total en este circuito, logrado pese a un incidente masivo en la Etapa 2 y un sorpresivo ataque tardío de Chase Briscoe. Con la victoria y los bonificadores de ambas etapas ganadas, Larson amplía considerablemente su ventaja en la clasificación general de playoffs, con 26 puntos de diferencia sobre Denny Hamlin, antes de seguir rumbo a Las Vegas.
Dominio desde la primera vuelta
Joey Logano salió desde la pole, pero la ventaja le duró poco. Larson, que arrancaba desde la segunda posición, lo adelantó por el exterior y tomó el liderato antes de que el pelotón asimilara siquiera la bandera verde inicial. A partir de entonces controló el desarrollo de la carrera casi a su antojo.
Tras una pausa programada por criterio competitivo en la vuelta 35, Larson ganó la Etapa 1 con solvencia ante Denny Hamlin y Austin Cindric. El segundo segmento también fue claramente suyo, nuevamente delante de Cindric y Hamlin. Hasta ese momento, el piloto de Hendrick había liderado prácticamente cada vuelta de la carrera, un ritmo que provocó poca resistencia en el pelotón.
Caos en el relanzamiento y la cuestión del ajuste de cuentas
La primera bandera amarilla regular del día llegó en la vuelta 113, cuando salió humo del Ford de Noah Gragson. El daño de motor puso fin a su tarde prematuramente, obligándolo a aparcar el auto en el garaje y convirtiéndose en el único piloto del pelotón en abandonar. Por radio expresó su frustración al equipo: “Good car. Sh*tty result”.
En el relanzamiento nueve vueltas después, Carson Hocevar se salió en la zona media del pelotón e inició una reacción en cadena. Bubba Wallace, Ty Gibbs, Josh Berry, Erik Jones y Zane Smith se vieron envueltos en trompos o fueron atrapados en la carambolaje. Notablemente cerca de Hocevar circulaba Brad Keselowski, quien había advertido públicamente al piloto de Spire dos semanas atrás en Darlington tras un incidente similar: “His day is coming, and it’s coming hard”, había dicho entonces. Si el contacto en Kansas fue deliberado resultó imposible determinarlo con certeza desde las imágenes de televisión, aunque comentaristas y aficionados plantearon la cuestión. Wallace al menos logró recuperarse desde el caos hasta la novena posición.
La incursión de Briscoe en cabeza y la respuesta de Larson
Alrededor de 30 vueltas antes del final sucedió lo que pocos habrían creído posible: Chase Briscoe adelantó a Larson bajo bandera verde y tomó el liderato. Por un instante pareció que el piloto de Joe Gibbs podría desbaratar los planes del perseguidor del récord.
Larson no se inmutó, se mantuvo atento y realizó el ataque decisivo a siete vueltas del final. Briscoe aguantó el tipo pero perdió el control brevemente a once vueltas del final, rozó la pared y fue relegado de la zona de podio hasta la cuarta posición. Larson gestionó luego su ventaja sin problemas en las últimas vueltas y cruzó la línea de meta con 0,565 segundos de ventaja sobre un Austin Cindric que remontó fuerte, seguido de Hamlin en tercera posición.
Para Larson, la victoria debe ser una señal clara de que es la medida de todas las cosas en esta fase de playoffs. Con 26 puntos de ventaja sobre Hamlin viaja ahora como favorito a Las Vegas, mientras que Briscoe, pese a perder la oportunidad de victoria, debe haber demostrado que seguirá siendo un rival a tener muy en cuenta en la batalla por el título.





