Mónaco 2026: Antonelli triunfa en el caos, Verstappen y Leclerc pierden el control

3–5 minutos

Marco Rossi · Corresponsal de F1

Una carrera con dos fases de Safety Car y una bandera roja desbarató la parrilla, demostrando una vez más que en Mónaco la gestión de neumáticos y el temple pesan más que el ritmo puro.

Andrea Kimi Antonelli logró su quinta victoria consecutiva, demostrando una vez más que es la referencia de esta temporada, incluso en un fin de semana que podría haber sido de Max Verstappen y Charles Leclerc. Ambos habían clasificado en posiciones delanteras y ambos abandonaron. El resultado final dio la vuelta por completo a lo mostrado en los entrenamientos y demuestra hasta qué punto Mónaco depende de los incidentes más que del ritmo puro.

Del vaivén de los entrenamientos a la pole de Antonelli

Ya en los entrenamientos libres se intuía que Mercedes y Ferrari serían competitivos en Mónaco, aunque el orden exacto cambiaba de sesión en sesión. Leclerc lideró los Libres 1 por delante de Hamilton y Verstappen, Hamilton le dio la vuelta a la tortilla en los Libres 2 con un mejor tiempo de 1:13.026, antes de que Antonelli tomara el mando por primera vez en los Libres 3 con un 1:12.720, señal de que Mercedes fue quien mejor controló el equilibrio en tandas largas durante el fin de semana, mientras que Ferrari fue fuerte en tiradas cortas pero menos constante en el ajuste fino.

La clasificación confirmó esta tendencia: Antonelli se aseguró la pole con un 1:12.051, solo 43 milésimas por delante de Verstappen, que marcó así su mejor posición de salida del fin de semana. Hamilton y Leclerc se colocaron tercero y cuarto, cada uno con un retraso de entre dos y tres décimas. Destacó el quinto puesto de Isack Hadjar con Red Bull, un indicio de que en carrera tendría el ritmo necesario para avanzar posiciones en un desarrollo caótico.

Dos Safety Cars, una bandera roja y dos abandonos de peso

La carrera en sí se convirtió en un ejemplo de manual de lo rápido que Mónaco puede desbaratar una buena posición de salida. Dos fases de Safety Car y una bandera roja tardía trocearon el ritmo de carrera en varios tramos, lo que ayudó a todos los pilotos que pudieron reajustar sus fases de neumáticos tras las interrupciones. Verstappen, que había salido desde la segunda posición, abandonó, un golpe considerable para sus aspiraciones al título, más aún teniendo en cuenta que la segunda plaza en Mónaco suele representar una plataforma sólida para la victoria si no se cometen errores.

Aún más doloroso fue el abandono de Charles Leclerc, que se estrelló contra las barreras tras el relanzamiento en la vuelta 66. El piloto de Ferrari dejó claro por radio que no se consideraba responsable del incidente y habló de problemas de neumáticos y del coche. Independientemente de dónde recaiga la responsabilidad, el abandono supone para Ferrari perder la oportunidad de un podio en Montecarlo, una carrera que tradicionalmente tiene un valor simbólico especial para la Scuderia. Tampoco terminaron la carrera Lando Norris, Carlos Sainz, Lance Stroll, Oliver Bearman y Valtteri Bottas, un nivel de abandonos inusualmente alto para Mónaco que subraya la dificultad de una carrera marcada por los relanzamientos.

Hadjar y Gasly aprovechan el caos, Antonelli mantiene la calma

Mientras los favoritos fallaban en cabeza, en la zona media se vio quién mantuvo los nervios templados. Pierre Gasly completó un buen resultado para Alpine con el tercer puesto, después de que una revisión posterior modificara de nuevo el orden en la zona trasera de la parrilla, costándoles una posición a Piastri, Lindblad y Lawson. Pese a los problemas mecánicos, como confirmó Red Bull Racing, Isack Hadjar salvó su segundo podio en la carrera, el primero con su nuevo equipo, al cruzar la meta cuarto, apenas tres segundos por detrás de Gasly. Un resultado que, visto lo sucedido en clasificación, era difícil de prever y que demuestra cuánto se premia en Mónaco una conducción defensiva y sin errores durante las fases de relanzamiento.

Antonelli, por su parte, no se dejó alterar por las interrupciones y llevó su ventaja a meta con seguridad a lo largo de toda la carrera, con Hamilton como perseguidor más cercano a 6,271 segundos. La regularidad con la que el joven italiano encadena ahora cinco victorias consecutivas desplaza de forma notable la dinámica del campeonato a su favor, más aún cuando precisamente sus rivales más directos, Verstappen y Leclerc, se quedaron sin puntos en Mónaco. De cara a las próximas carreras, esto significa que Red Bull y Ferrari deben trabajar no solo en el ritmo puro, sino sobre todo en no dejar más puntos por el camino en situaciones de presión y en los relanzamientos, o corren el riesgo de que la ventaja de Antonelli en la clasificación se vuelva inalcanzable.

Weitere Berichte