Audi entró oficialmente en la Fórmula 1 en 2026, aunque el fabricante alemán cuenta con una historia en el automovilismo mucho más larga de lo que este debut podría sugerir. Como base para su entrada, Audi asumió por completo el equipo suizo Sauber, activo en la Fórmula 1 desde 1993, aportando al nuevo proyecto la infraestructura de fábrica en Hinwil, Suiza. A partir de 2026, la escudería compite como Audi Revolut F1 Team, completada con un centro técnico en Bicester, Reino Unido, y una planta de motores propia en Neuburg an der Donau, Baviera.
Un capítulo especial de la marca se remonta a mucho antes de su verdadera historia en la Fórmula 1: ya en la década de 1930, los predecesores de los cuatro aros de Auto Union competían como “Flechas de Plata” contra la competencia de Mercedes-Benz, marcando con una tecnología radical toda una era del automovilismo de Grandes Premios antes de la Segunda Guerra Mundial. Con su entrada en la F1, Audi enlaza deliberadamente con ese legado histórico, aunque con casi un siglo de distancia respecto a aquella participación de fábrica.
La base, Sauber, tiene a su vez una historia cambiante pero respetable en la zona media de la parrilla. Fundado en 1970 por Peter Sauber, el equipo debutó en la Fórmula 1 en 1993 y celebró su única victoria en un Gran Premio hasta la fecha en 2008 como BMW Sauber, con un doblete de Robert Kubica por delante de Nick Heidfeld en Canadá, año en el que también logró su mejor resultado como constructor, el segundo puesto.
La dirección operativa del nuevo equipo de fábrica la asumió en marzo de 2026 el ex jefe de equipo de Ferrari Mattia Binotto, como CEO y jefe de equipo, después de que el jefe de equipo original, Jonathan Wheatley, abandonara el proyecto. Como pareja de pilotos, Audi apuesta por una mezcla de experiencia y juventud: el veterano Nico Hülkenberg y el joven brasileño Gabriel Bortoleto. Audi ha declarado abiertamente su objetivo de pelear por el título mundial de aquí a 2030.

